• Trekking del Weingarten (día 5)

    Siempre hay un último entrenamiento y si hace ya unos días fue el último trote, el último día de boulder, la última salida al Pirineo, hoy ha sido el último trekking antes del Cervino. Mañana día de descanso total para afrontar la aventura al máximo de energía.

    Esta mañana Marcos y Cristina han ido al Breithorn, un cuatromil al que se accede a través de un teleférico. Alejandro, David y yo hemos optado por la opción plebeya y hemos subido a Täschalp en coche. Täschalp es un pueblo situado en un precioso valle con vistas a muchos glaciares y al Weisshorn. Lo único malo es su situación, bajo un cono de derrubios de dimensiones colosales en el que desvían el agua con una presa de un tamaño diminuto… Yo soy muy agorero. Eso también es un hecho.

    Hemos ascendido unos 600 metros hasta el Täschhutte, un refugio solitario de los más cuidados que he visto en mi vida. Mejor que los más transitados del Pirineo de largo.

    Después hemos seguido hasta el Wissgrat, un mirador que parece un cementerio indio y un poco más allá hasta un pico de 3200 metros en donde hemos estado casi dos horas para ir aclimatando.

    Las vistas desde esa arista que unía el mirador y el pico eran increíbles. El Monte Rosa, el Wiesshorn, el Cervino (aunque estaba tapado por algunas nubes), el Mettelhorn etc.

    El descenso lo hemos hecho por el Weingarten, que es un lago que ciertamente está en horas bajas en lo relativo al nivel del agua. La bajada ha sido bastante rápida, para terminar de poner las piernas a punto tras una jornada con 1000 metros de desnivel.

    Por la tarde hemos medio siesteado viendo el final de la etapa de la Vuelta a España, en impertinente alemán, y hemos bajado a la piscina porque llovía. Esperemos que estas tormentas no se presenten el fin de semana.

    Al salir del agua y tras el sorteo de Champions, comentado en odioso alemán, hemos echado un partido de fútbol. Marcos se ha resentido del adductor, pero suponemos que no supondrá un problema para la ascensión del domingo.

    Ahora después de cenar vamos a ver el documental “Dejame vivir”, en el que Kilian Jornet cuenta el récord de ascensión al Cervino y al Mont Blanc.

    DieQuito

  • Ferrata Mammut y ejercicios de gimnasio (día 4)

    A primera hora nos hemos despertado y después de un nutritivo desayuno hemos puesto rumbo a Zermatt. El plan inicial para hoy era hacer una ferrata y un trekking aunque al final hemos variado un poco los planes.

    Desde Zermatt hasta el comienzo de la ferrata Mammut hay una media hora de camino con potentes cuestas que a mí personalmente me han recordado los 1000 metros de desnivel de ayer (excursión al Europaweg y trote hasta Zermatt). Como diría David, he notado las piernas “rusientes”.

    La ferrata Mammut está dividida en 3 sectores, el A, que es muy sencillo (K2) y el B y el C que son K4. Yo nunca había hecho una vía ferrata y aunque la primera parte me ha parecido fácil, la ruta B no era nada cómoda. Los agarres de manos eran escasísimos, iba con zapatillas de correr por asfalto y los puentes hechos con un tronco partido trasmitían muy poca seguridad. En un determinado punto, Marcos me ha dicho “olvídate de lo de no agarrarse al cable” y es que, por miedo a una caída con el disipador, íbamos cogidos al cable como si fuéramos magnetos.

     

    Entre risas hemos pasado tramos expuestos y preparado un poco los brazos para el fin de semana. El problema es que la ferrata se ha alargado más de dos horas y entonces hemos decidido que el trekking hasta los lagos se dejaba para otro momento, quizás otro viaje futuro…

    Hemos bajado a Täsch porque el cuerpo nos pedía una comida caliente y una buena siesta. Yo mantengo que aún no estamos recuperados del viaje de 15 horas en coche, porque después de eso no hemos parado ni un segundo.

    Después de despertarnos de una siesta de 2 horas hemos bajado a jugar un poco al fútbol y hemos entrado al gimnasio en donde hemos hecho sentadillas, pesas, remo…

    Gym con vistas

    Hoy toca cenita light y mañana a primera hora subimos a Täschalp, un restaurante que está a unos 2200 metros de altitud y haremos una rutilla que nos subirá a más de 3000 metros, comenzando por tanto la aclimatación en serio.

    En cuanto a la previsión meteorológica, me comenta Marcos que dan lluvia para el domingo por la tarde, cuando estaremos realizando el descenso final desde el Cervino. Esperemos que no se adelanten las tormentas y trunquen nuestros planes de ascensión.

    DieQuito

  • Europabrucke y trote hasta Zermatt (día 3)

    Nuestros apartamentos

     

    Después del primer día de transición, en el que apenas éramos personas tras habernos pasado 15 horas en el coche la noche previa, hoy era la primera jornada en la que empezábamos a disfrutar del viaje y a aclimatar.

    Lo primero que hemos hecho ha sido comprar comida en el supermercado de Täsch, que destaca por unos precios desorbitados. Las pizzas estilo Tarradellas cuestan 6 euros y un paquete de pechugas de pollo envasadas al vacío son más de 12 euros. Menos mal que ya traíamos la mayor parte de comida de España, así que el daño ha sido menor. También hemos cambiado euros a francos y ya nos hemos preparado para la primera excursión del viaje, al Europabrucke.

    El Europabrucke o Europaweg es el puente colgante más largo del mundo. Para llegar a él hay que ascender unos 700 metros de desnivel desde Randa, un pueblo que hay muy cerca de Täsch. En menos de dos horas estás en este puente no apto para personas con vértigo ya que tiene el suelo de rejilla y se mueve de lo lindo. Estás a 2200 metros de altitud, a unos 90 metros del suelo en el punto central y fue inaugurado hace menos de un mes, así que hemos sido unos afortunados por haber disfrutado ya de esta maravilla de la ingeniería.

    Hemos comido unos bocadillos en plena pradera de montaña cerca de una cabaña que recordaba a Heidi y luego hemos bajado al apartamento a relajarnos en la piscina climatizada.

    Después, hemos preparado las cuerdas de escalada, marcándolas para rapelar y estirándolas porque estaban muy rizadas.

    Antes del atardecer, sobre las 7 de la tarde, Marcos y yo hemos salido a correr rumbo a Zermatt, que está unos 250 metros más arriba y a unos 7 kms de distancia. En 3 cuartos de hora estábamos contemplando el Cervino por fin, ya que desde Täsch no se ve la preciosa montaña. Hemos llevado un buen ritmo, y sin duda ha sido un excelente entrenamiento de aclimatación porque estás corriendo a 1500 metros de altitud.

    Primera visión del Cervino, a un par de kms de Zermatt

    El Cervino en toda su gloria

    Zermatt es una pasada. Si Täsch me ha parecido un pueblo tranquilo, Zermatt es una auténtica capital en la montaña. Hoteles de lujo, tiendas de Moncler, Bogner, Hublot, Napapijri, Chopard… Consumismo al alcance del trekker pudiente… no es nuestro caso. Hay un McDonald´s, pero los McMenus cuestan 15 euritos… También hay restaurantes, pubs… ambientazo total. La lástima son los precios claro…

    Menos mal que Alejandro hoy a preparado un CousCous que estaba delicioso que ha calmado nuestra hambruna sin necesidad de tener que ir a restaurantes con precios disparatados. Ahora ya es hora de dormir que mañana tenemos una vía ferrata por delante y un trekking hasta unos ibones. Se prevé día completito también.

    DieQuito

  • Täsch: tranquilidad en el cuartel general (día 2)

    Ya estamos en Täsch. 15 horas de viaje nos separaban de aquí y la noche fue bastante larga. En mi caso, me tocó conducir entre la frontera de España y Francia, y los Alpes, desde las 3 de la mañana hasta las 7 y media. David me dio conversación, Cristina durmió plácidamente, Marcos vio series de TV y Alejandro dormitaba a intervalos. Con el amanecer me despejé, aunque poco antes de la frontera con Suiza pedí relevo en el volante porque empezaba a sentirme bastante cansado y falto de reflejos.

    Ya por la mañana hemos ido avanzando a través de valles y territorio suizo y yo apenas he podido cerrar los ojos media hora. Persiste el dichoso problema mío a la hora de conciliar el sueño en los transportes…

    Por fin hemos llegado, sobre las 2 del mediodía. Los apartamentos Monte Rosa destacan por unas buenas instalaciones: piscina cubierta, pistas de tenis, sauna… Después de instalarnos y comer, el cuerpo me pedía a gritos una siesta y se la he concedido mientras el resto ha ido a divertirse.

    Antes del anochecer hemos dado un paseo hasta el centro de Täsch. Un pueblo demasiado tranquilo a mi parecer. Respecto al clima, hace algo de fresco y el cielo encapotado nos ha impedido disfrutar de las buenas vistas.

    Mañana iremos a cambiar euros por francos suizos, a comprar algo de comida y luego al puente Europabrucke, que es el puente colgante más largo del mundo y que acaban de inaugurar este mismo mes. Por la tarde queremos subir a Zermatt trotando para hacer algo de entrenamiento. Esperemos que nos haga un buen día. Las previsiones por el momento son buenas para toda la semana.

    DieQuito

  • Despegamos hacia Suiza (día 1)

    Hoy no ha sido un domingo cualquiera. Un poquito de bici estática por la mañana me ha puesto a tono para empezar a ajustar el volumen de las dos mochilas que se nos permiten en el coche de Marcos. El just in case ha sido totalmente puesto en cuarentena y por no llevar no llevamos ni saco de dormir, nos la jugamos a las mantas plagaditas de chinches del refugio. Esperemos que haya mantas para todos… y chinches para otros.

    Tras cerrar las mochilas por la tarde nos hemos ido a cenar al Cervino de Puerto Cinegia, que si bien no es mítico de la Química, sirve a la perfección como simbólico sucedáneo, emulando a la nocturna parada en Montblanch camino de Chamonix el año pasado.

    Ahora nos quedan unas 14 horas de viaje por delante. Las dos primeras escuchando el partido del Real Madrid en mi caso… Cada uno matará el tiempo como pueda. Luego, conforme vaya avanzando la noche, nos iremos turnando al volante. En cuanto lleguemos a Täsch, nuestro cuartel general, os contaré qué tal ha ido este viaje de 1300 kms en coche.

    DieQuito

  • Logo de Cervino 2017

    Faltan 12 días para que nos metamos en un Cáctus grisáceo rumbo a Tasch y ya hay logotipo de la ascensión a la montaña. Tonos azules y metálicos, que recuerdan un poco al logo del Chimborazo 2015. En el lateral izquierdo los colores se combinan en una especie de camuflaje militar, porque sin duda va a ser una batalla épica. Según Marcos (Saqués), tenemos un 40% de posibilidades de coronar esta cumbre… Esperemos que ese pronóstico sea muy pesimista y que podamos conseguir la cima más mítica de los Alpes suizos.

    David (Vicente) y Alejandro (Revuelto) son los otros integrantes de esta expedición a la pirámide de Zermatt y ya coronamos juntos el pasado año el Mont Blanc.

    DieQuito

  • ¡A la radio!

    Como cada año, Elías me ha ofrecido participar en su maratón de Radio y esta misma tarde estaré en la radio La Veu a las 19:55 horas hablando de la aventura del Cervino. Se podrá escuchar online en el siguiente enlace http://laveudelbaixmatarranya.es/

    En cuanto disponga de la entrevista subiré el podcast como siempre.

    Aprovecho también para subir una entrevista que me hizo el propio Elías después de ascender el Toubkal en 2014, y que justo acaba de hacerme llegar. Más vale tarde que nunca… ; )

    DieQuito

  • Cresta de las Espadas

    El Posets es un tresmil emblemático. Sin ir más lejos, es el tercer pico más alto de la península después del Mulhacen y del Aneto. Ya lo había subido en 2015 con Alberto Bescós por Canal Fonda, pero en esta ocasión, tocaba hacerlo por su ruta más bonita y especial: la Cresta de las Espadas.

    A algún simpático se le ha ocurrido cerrar la pista que lleva hasta la cascada de Espigantosa, porque dice que los coches joden la pista. Claro, como los coches jodían la pista pues había que gastar varios miles de euros al año en ir reparándola. Entonces, la Junta Comarcal en cuestión decidió que había que habilitar unos autobuses para subir allí arriba. Quizás alguno pensará que con el dinero que se ahorraban al reparar la pista, subvencionarían el servicio de autobuses y si no es gratuito, tiene un coste simbólico. Pero nada de eso hombre, tienes que soltar 10 euros por un tramo de unos 4 kms de subida y 4 kms de bajada. Nos la han colado otra vez. Al final, el contribuyente está pagando por el hecho de que le hayan puesto vallas al campo.

    En esa tesitura, decidimos dormir en un hotel de Castejón de Sos el viernes para poder coger el autobús de las 6 de la mañana rumbo al comienzo de la caminata, en la ya mencionada cascada de Espigantosa. A las 6 y 20 comenzamos a caminar, con los primeros y tenues rayos de luz solar que anunciaban un día de cielo limpio.

    Empleamos un ritmo conservador, guardando fuerzas para la cresta, y llegamos al refugio Ángel Orús tras una hora de caminata. Allí comimos algo y partimos hacia el collado que queda a la derecha del Pavots. 2 horas y media más tarde ya estábamos allí. Es decir, a las 10 de la mañana nos disponíamos a comenzar la cresta, pero decidimos parar, ponernos crema solar, hidratarnos y comer bien antes de caminar por el afilado «sendero».

    La Cresta de las Espadas es una arista que lleva hasta la cima del Posets tras un rodeo con unas vistas sin parangón en todo el Pirineo, una de las rutas más preciosas de todas las que he hecho. Tiene un par de pasos expuestos, el paso del funambulista (que es una soberana gilipollez) y trepadas varias que, sin cuerda, son de esas de mirar con recelo.

    2 horas nos costó llegar hasta la cima del Posets, y hubo minutos de tensión mantenida, pero en ningún momento una sensación de peligro bestial. De todas formas, es una ruta que no recomiendo a principiantes.

    Bajamos ya a la 1 del mediodía y a las 4 conseguimos coger el autobús ese carísimo que nos llevó hasta Eriste. 9 horas y media de caminata. Ahora a descansar que el martes toca paseo hasta los Ibones de Anayet.

    Cima del Posets

    Me despido con un par de vídeo grabados con la GoPro, el primero de unos 5 min de duración, con la música de la película Dunkerque, y el segundo una versión extendida con música de la película Avatar, de la serie Leftovers y y de nuevo del filme Dunkerque.

    DieQuito

     

  • Patrocinadores de Cervino 2017

    Ya está cerrada la lista de patrocinadores de la aventura que comienza en menos de un mes.

    La Universidad San Jorge me patrocina de nuevo como ya hiciera en Toubkal 2014, Chimborazo 2015 y Mont Blanc 2016. La universidad privada de Aragón fue mi lugar de estudios y es un placer llevar su logotipo a la cima. Esta vez espero que me acompañe hasta los 4478 metros del Cervino.

    Eboca es la empresa de vending más simpática de España y vuelve a apoyarme como ya hiciera hace dos años en el periplo por los Andes: Chimborazo 2015. Sus deliciosos cafés gourmet me darán la energía necesaria para portar el logo hasta la afilada punta de la montaña italo-suiza.

    Turispain ya estuvo colaborando en el Mont Blanc 2016 y ahora repite en la cordillera alpina. Este portal de ofertas para viajes y hoteles tiene interesantes chollos para escapadas románticas, aventura, destinos rurales y otras ofertas de última hora.

    Por último, Delicias del Guadalope, que ya me patrocinó hace un mes en la ascensión al Gran Paradiso, vuelve a aportar para que pueda llegar hasta la cima del Matterhorn-Cervino. Esta empresa de frutas de la comarca del Bajo Aragón-Maella es una productora que exporta miles toneladas de nectarinas, melocotón y cerezas por toda Europa.

    ¡Muchísimas gracias a los 4!

  • De Bujaruelo a la cima del Taillón

      Camping de Bujaruelo

    En el Cervino va a ser primordial la velocidad; un pico en el que hay hacer tantos rápeles durante el descenso y con pasos tan técnicos requiere que se vaya ágil en los tramos sencillos. Por ello, subir al Pirineo a intentar hacer buenos tiempos es un excelente método de preparación para lo que queda de julio y agosto.

    El Taillón fue el pico escogido para la jornada de ayer. Salí de Zaragoza antes de las 6:00 am y a las 7:15 me encontré con Alberto Bescós en Sabiñanigo, mi compañero de aventura en Toubkal 2014 y Chimborazo 2015, y en tantas otras muchas montañas del Pirineo. Los zaragozanos somos unos afortunados por tener el Pirineo a tiro de piedra y nunca lo valoramos lo suficiente.

    A las 8:30 llegábamos al camping de Bujaruelo, en donde aparcamos el Endeavour y preparamos todos los bártulos para una excursión que se preveía tranquila. A las 8:43 cruzamos el puente y dimos comienzo a la caminata con un ritmo muy suave, pues eramos consciente de que el desnivel (1900 km) y la distancia (22-23 kms) no animaban a hacer heroicidades bajo el sol de julio.

    Mas o menos en la mitad de las primeras zetas del sendero alcanzamos a un amplio grupo de montañeros porque un ganadero estaba subiendo a las vacas a pastar por el sendero de la ruta. Esto nos hizo perder unos 10 minutos, pero también nos dio alas porque conocimos a una pareja de segovianos que fueron nuestras liebres en cuanto adelantamos a la manada.

    La chica iba delante y comenzó a imponer un ritmo apabullante, el chico con el que formaba tandem le iba siguiendo a unos 4 metros, yo seguía a ambos dos a una distancia de unos 5-6 metros y Alberto iba por detrás de mí a unos 6 metros también. Ahora que estamos en pleno Tour de Francia, me venía a la cabeza la subida a un puerto de montaña, cuando en el pelotón solo quedan ya los jefes de fila y todos van con el «ganchito» (En el argot ciclista, Ir con el gancho: cuando yendo a rueda vas al límite de tus posibilidades para no descolgarte). Yo desde luego iba al límite, alucinando con el paso que marcaba la de Segovia. De hecho, estuve a punto de ceder un par de veces, pero mi tozudez maña me mantuvo enganchado a «cola del pelotón». Sabía que ese rendimiento nos iba a llevar a la cima mucho antes de lo previsto, que eran 5 horas de ruta inicialmente. Cuando llevábamos una media hora siguiendo la estela de la Sputnik, nos pusimos a liderar Alberto y yo, y al cabo de 15 minutos soltamos a la pareja definitivamente, no pudieron seguir el ritmo y llegamos al Puerto de Bujaruelo tras poco más de 90 minutos de caminata.

    Subiendo la cascada que lleva al Refugio de Sarradets, Alberto comenzó a sufrir de calambres en el cuadriceps, y tras un par de paradas, concluyó que continuara solo, porque eso no se arreglaba en un rato. Subí ágil hasta la brecha de Rolando, y tras rodear el muro de roca enfilé hacia el Taillón. En el dedo mi reloj marcaba 3h 34″ y quedaba la última subida. Iba ya un poco cansado, pero me tocó correr un trecho para alcanzar la cima en el límite de las 4 horas: 3h 59″.

    Cima!!!!!

    Al bajar, más o menos a media hora de la cima, me topé con la pareja de segovianos, que me preguntaron qué camino había escogido, como si hubiera tomado un atajo para llegar antes a la cima… (?) jajajajja

    Cerca del refugio, Alberto se encontraba bien y le animé a que subiera, que igual que él me había esperado allí porque tenía calambres, ahora podía esperarle yo pacientemente descansando. Él también hizo cima, así que el descenso, aunque largo, fue animado por tener otro tresmil en el bolsillo.

    Termino con algunas fotos con filtros de la aplicación Pomelo

    DieQuito