• La esencia de Beirut en Quito (día 56)

    BAALBEK RESTAURANTE

    RESTAURANTE HAYEK

     LIBANES

    LIBANO

    Cuando era un niño, quizás con 10 u 11 años, mi madre me llevó a una exposición en la Lonja de Zaragoza que me marcó para siempre. Era una representación fiel del Al-Andalus, ese califato musulmán que gobernó España durante varios siglos. Recuerdo que lo diferente de la exposición fue la reproducción, al pie de la letra, de los distintos espacios en los que vivían los árabes en la península (los árabes ricos evidentemente). Se habían habilitado varios departamentos que parecían el attrezzo de alguna película de Hollywood. Aun tengo en la memoria una especie de salón con cojines bordados con oro y juegos de té, unas termas con el techo perforado por claraboyas con formas de estrella por las que se filtraba una luz solar matinal y un patio interior con una media luna en una clara noche de verano alicantina, naranjos, aroma a azahar y el cántico de los grillos como hilo musical. Desde entonces siempre me ha interesado la cultura islámica y está exposición me ha servido como referencia a la hora de imaginarme muchos de los pasajes de libros como El Ocho, La Bruja de Portobello o 1000 soles espléndidos.

    Quizás por eso…desde que entré en este restaurante enclavado en el centro de Quito y antes de sentarme en la mesa, me empezó a gustar su comida. Roberto Hayek, su dueño, es otras de las tantas personas amabilísimas que viven en este país. Nos recibió con los brazos abiertos y nos entregó una carta para que observáramos los precios. Tras nuestro gesto de conformidad nos acompañó hasta una mesa con mucha luz natural y se sentó con nosotros para proponernos un menú degustación con el que llevarnos una idea general del restaurante.

    Al principio nos sacó abundante pan de pita para rellenar con diferentes condimentos. Lo primero fue un revuelto de berenjena delicioso. A continuación nos trajo un arroz con canela, almendras y pollo que estaba para morirse allí mismo, y feliz. Después vinieron los falafel, buenísimos también. Tras esto el Kapta, una especie de kebab pero de alta calidad que tenía un sabor fuerte aunque no pesado. Y por fin, el Kibbeh Nayeh o Quipe crudo, carne de cordero sin cocinar con aceite de oliva virgen. Se come con cebolla cruda y una hoja de hierbabuena. Así me saqué la espinita que tenía clavada desde que en octubre, en un libanés de Londres, me dijeran que por legislaciones demasiado rigurosas, estaba prohibido servir Quippe crudo.

    Esto es un pequeño homenaje al restaurante y a su dueño, ecuatoriano de padres libaneses, que mima a sus clientes como si fueran amigos de toda la vida.

    DieQuito

  • Un «poQuito» de bici (día 55)

    CICLISTAS DOMINGUEROS

    AEROPUERTO DE QUITO

     EL PANECILLO

    CICLOVIA QUITO

    Quito ha ido creciendo como ha podido con el paso de los años. Con los volcanes Ruco y GuaGua por un lado y otras montañas menores previas a las pronunciadas caídas hacia los valles por el otro, la ciudad ha optado por alargarse como una sonrisa sobre la región de Pichincha. Así es como se ha convertido en una metrópolis bestial con una longitud de 45 kilómetros de largo por 4 kms (máximo) de ancho.

    Además yo la llamó la ciudad halfpipe por su forma similar a este tipo de pista de acrobacias diseñada para las tablas de snowboard. Cuando estas en una zona perimetral de la ciudad, en donde comienza a elevarse la capital ganándole terreno a las laderas, ves como el centro está más abajo yn desde allí vuelve a elevarse en la región de enfrente, que está a la altura de tus ojos. Esa visión me transporta un poco a ese momento de Origen en el que la ciudad se pliega sobre sí misma.

    Hoy hemos recorrido gran parte de su mapa yendo desde el norte hasta el sur de Quito por el Ciclopaseo, una vía que el ayuntamiento habilita cada fin de semana para que los quiteños hagan deporte. Se pueden ver a runners, patinadores, algunos con monopatín e incluso a un tipo con un monociclo (me hubiera gustado verle en las cuestas).

    En total más de 60 kilómetros con sol pero con temperatura agradable. Además, por fin he callejeado de verdad. Con esto de la inseguridad me he cortado bastante. He visitado de día el centro histórico, deprimidas regiones del sur, el frondoso parque de Quitumbe (imagen 1) y el aeropuerto Mariscal Sucre, donde empezó todo. Desde esa carretera se ve aterrizar a los aviones que da miedo (imagen 2).

    Había un gran ambiente festivo y muchos deportistas que eran agasajados por la gente de Convivir con solidaridad que regalaba camisetas y agua de manantial a cualquiera que se acercara por allí. Un bonito día de deporte suave para expulsar el esfuerzo de ayer.

    DieQuito

  • Mi primer cincomil (día 54)

    CIMA ILINIZAS

    REFUGIO MONTAÑA

    Este artículo está escrito en presente y en modo crónica con el objetivo de que os pueda transmitir mejor mis sensaciones sobre mi viaje a Ilinizas Norte y mi primera cima en un cincomil.

    Viernes 17. 17:30 horas (7 horas más en España). Acabo de encontrar por fin a Ricardo Inaquiza, un colega de la asociación de montaña Nuevos Horizontes, en la inmensa terminal de autobuses Quitumbe. Hemos quedado aquí para ir a los Ilinizas pero no ha sido nada sencillo dar el uno con el otro.

    V17: 19:00 h. Ya estamos en Machachi. Me gusta mucho el ambiente de este pueblo; tiene cierto tono andinista por la proximidad de cumbres como el Cotopaxi, Los Ilinizas, el Rumiñahui o el Cerro Corazón. Paseas tu mirada por encima de la gente y sobresalen bastones, piolets y cascos de escalada. Por otro lado, con elevada frecuencia te asaltan vendedores con productos como queso de hoja o frutas tropicales y en cada rincón hay un puesto vagamente iluminado que vende artículos manufacturados. Me recuerda a un bazar de alguna ciudad árabe.

    V17: 20:00 h. Ya hemos conseguido un vehículo. Pablo acaba de llegar y nos va a subir hasta la Virgen de los Ilinizas. A partir de ahí los vehículos tienen prohibido el paso y, desde ese punto, tendremos que iniciar nuestro paseo nocturno. A estas horas ya no es posible acceder al parque nacional pero el chófer sabe un camino alternativo que nos servirá para evitar el control de acceso.

    V17: 21:00 h. Pablo nos acaba de abandonar en mitad de la oscuridad. Las luces rojas se han perdido en la llanura y como la luna llena todavía no ha asomado no vemos a un metro delante de nosotros. No obstante, hemos decidido que hay que empezar a caminar porque queremos descansar unas horas en el refugio antes de lanzarnos hacía la cumbre. Deberíais estar aquí solo para contemplar este cielo estrellado. En medio del páramo, cientos de estrellas centellean encima de nosotros. No tengo palabras.

    V17: 22:45 h. Acabamos de llegar al refugio. El arenal ha sido bastante duro aunque estamos disfrutando de una noche mágica, la luna llena no ha tardado en ponerse a caminar a nuestra vera y con su luz azul celeste ha teñido todo el valle, el páramo y los picos que teníamos al alcance de nuestros ojos.

    V17-S18: 23:00-4:30 h. Durmiendo. O intentándolo. En resumen, duermo bien durante cuatro horas…Al principio, el colchón más duro que una pizarra no es un impedimento para que duerma con el reciente cansancio del trekking nocturno y el acumulado de toda la semana de trabajo… Pero desde las 3 de la mañana me es imposible conciliar el sueño: quizás los nervios de la excursión o el latido acelerado de mi corazón consecuencia de la ausencia de O2 son los responsables. A las cuatro no aguanto más, me levanto y empiezo a enrollar mi saco de dormir, a ponerme el arnés y a beber mate de coca.

    S18: 5:00 h. Con Ricardo a la cabeza, empezamos a subir hacia la cumbre. Es muy de noche todavía y la escarcha de la madrugada convierte la ruta en un suelo palaciego recién encerado. Con cuidado, vamos evitando las caídas.

    S18: 6:00 h. Amanecer a 4900 m. Otra experiencia para enmarcar y archivar en el cerebro, haciendo copias de seguridad a prueba de amnesias transitorias si es posible. Maravilloso, me siento el rey del mundo por un momento. El sol asoma por entre las nubes con su naranja alba tan característico convirtiendo algunas partes del cielo en hogueras de San Juan.

    S18: 7:30 h. Tras superar paredes escarpadas cubiertas de carámbanos ya estamos en la cima al lado de la cruz. El gélido viento ha esculpido con paciencia miles de formas excéntricas que recubren la montaña y hacen que parezca un enorme cristal de cuarzo. Tenemos una vista hipnotizante alrededor y vemos con claridad la cima de Chimborazo, el Cotopaxi y el vecino Ilinizas Sur. Es el momento de agitar la bandera de España y hacer unas fotografías para inmortalizar este buen sabor de boca.

    S18: 9:00 h. En el refugio reponemos fuerzas para proseguir con el siempre tedioso descenso…te cargas las rodillas sin más objetivo que regresar a casa, que no es trivial pero sí rutinario.

    Espero que os haya gustado. Un abrazo.

    DieQuito

  • A dormir en altura (día 53)

    CAMPO BASE

    Mi excursión al Cotopaxi se ha pospuesto una semana. Este sábado mi objetivo es la cumbre del Ilinizas Norte (5126 m). Además, tengo previsto dormir en altura, en el páramo sobre los 4000 metros de altitud, lo cual será la guinda definitiva de mi aclimatación para poder atacar cimas de alta montaña como la del Cotopaxi o la del Cayambe. La cumbre de Ilinizas Sur, al lado de Ilinizas Norte, se quedará en el tintero.

    Ricardo y yo todavía no hemos decidido si dormir en el refugio o en tienda de campaña. Por motivos laborales saldremos tarde hacia Machachi, una vez allí nos trasladaremos a Chaupi, el pueblo más cercano a estos dos picos gemelos, y llegaremos con la oscuridad de la noche a las laderas de la montaña. Tenemos suerte de que es semana de luna llena, así pues, tendremos la posibilidad de montar la carpa si nos decantamos por esa opción; pero como digo, será una decisión de última hora. Me avisan de que a esas altitudes es muy difícil conciliar el sueño por la ausencia de oxígeno. Ya os contaré mi experiencia.

    Y mañana cuando el sol se asome por el horizonte, comenzaremos nuestra andadura hacia la octava montaña más alta de Ecuador.

    DieQuito

  • Chocolate addiction (día 52)

    CHOCOLATE A LA TAZA

    PASTELES CHOCOLATE

    MUFFINS CASEROS

    Desde que soy veinteañero suelo controlarme con la comida. Me encanta el pescado y acostumbro a cenar fruta. Pero siempre, en todas mis «dietas», por llamarlas de alguna forma, se ha colado el chocolate: en tableta, bombones, chocolatinas, con churros…

    Creo que he desarrollado una pequeña adición a este alimento de origen amazónico. Cuando llevo varios días sin tomarlo me entra una ansiedad y un nerviosismo que se me pasa cuando consigo chocolate. Que no os resulte extraño; es un estimulante reconocido y liberas endorfinas cuando lo saboreas.

    Ayer estaba feliz. Por la tarde unos amigos y yo preparamos unos volcanes de chocolate con cacao fundido, mantequilla, azúcar, harina…etc. Nos salieron una especie de muffins de chocolate con el centro líquido.

    ¡Adoro el chocolate! Estaba delicioso nuestro postre, hecho además con cacao ecuatoriano, máxima calidad. En agosto tengo ya contratado un viaje a Bélgica, un país con uno de los mejores chocolates del mundo, solo Suiza le hace sombra. Como reza el título: Chocolate Addiction.

    DieQuito

  • Ecuador en el Ecuador (día 51)

    AMIGOS

    Se suele decir en estos casos que no están todos los que son pero son todos los que están. Este es un pequeño homenaje a mis amigos y familiares de España que tanto me están apoyando siguiendo mis vivencias día a día en este blog y manteniendo el contacto a través de las redes sociales.

    La fotografía corresponde a mis colegas de Maella, hay muchos más en Zaragoza: del instituto, de la universidad, de los viajes a Bournemouth, y otras ciudades españolas, pero una foto en la que aparezcan todos no existe. Por supuesto está muy presente la familia: mi trío preferido (Carlos, Maria José e Ingrid), mis hermanas Amanda y Patricia, mis tías: Ofelia, Lu, Pili, mi tío Fer con su nuevo churumbel, todavía un desconocido para mi, primos: Isaac, Susana, Cora, Txarls, mi incansable abuelo Luis, mis abuelas…

    Ahora que me encuentro en la mitad exacta de mi estancia en Sudamérica quería recompensar el incalculable valor de vuestra compañía, que no se desvanece ni es menos intensa a pesar del medio planeta que nos separa. Me hace sonreír llegar a casa y encontrar mails, comentarios en el blog o mensajes directos en el face. Sé que estáis ahí. Apreció mucho a todos aquellos que sé que me leen con asiduidad, aunque también me acuerdo de los que no me siguen tanto, en especial un pro A.C que no lee el blog ni por asomo pero que parece buen chaval. Dicho esto, leerá este artículo y me criticará.

    En menos de dos meses os daré un gran abrazo a todos. Sois el único motivo por el cual este viaje tiene pegas: esto es genial, estoy saboreando con calma un nuevo continente y una cultura diferente (no con una semana de viaje programado con agencia de viajes), estoy haciendo cosas nuevas, viviendo un montón de experiencias…viendo parajes increíbles. Pero me faltáis vosotros.

    Es bonito pensar que el sol tenue que me ilumina por la mañana al amanecer, está simultáneamente con vosotros con los cálidos rayos del mediodía… Nos vemos en agosto.

    DieQuito

  • La escopolamina (día 50)

    ATRACO CON DROGA

    Esa florecilla tan bonita que podéis contemplar en la imagen, conocida en el argot botánico como Datura Stramonium, esconde en sus entrañas un potente alcaloide que está causando estragos en Sudamérica: la escopolamina.

    La escopolamina o burundanga es una sustancia que tiene la capacidad de anular la voluntad de un ser humano y hace perder la memoria a corto plazo. Tiene varias aplicaciones terapéuticas pero en muchos países de América de Sur se utiliza en atracos a personas en taxis y otros lugares cerrados como un ascensor o una cabina telefónica. Aunque también tiene efecto en espacios abiertos.

    Una amiga mía estadounidense la sufrió hará unos meses y los delincuentes la obligaron a ir a un cajero y sacar 400 dólares. Ella, sumisa por el efecto de la droga, les entregó los billetes sin oponer resistencia. Ahora todos le decimos que al menos, solo se llevaron el dinero y no la forzaron a hacer nada indecente.

    ¿Cómo luchar contra esto? Las autoridades dan varias recomendaciones: no toque ningún papel que algún desconocido le inste a consultar con el pretexto de que necesita ayuda para encontrar alguna dirección, vigile su bebida en discotecas y no permita que nadie le acerque un pañuelo aunque le aseguren que tiene la ropa manchada.

    Numerosos peligros como este nos van a volver paranoicos. Yo siempre que camino por la calle voy echando un ojo a los transeúntes y evito andar solo por la noche. Con la barata tarifa de taxis, hay que ser muy rácano para poner en riesgo tu billetera y tu persona.

    Imagen: consecuenciasdelconsumodedrogas

    DieQuito

  • Ley Sinde en estado puro (día 49)

    PIRATERIA

    Ordenadas por orden temático y alfabético como un Fnac, con cámaras de videovigilancia, con base de datos, posters promocionales y empleados con uniforme. Así son las top manta de aquí en Ecuador. Ya había hecho una mención en uno de los artículos de mis primeros días de estancia pero se merecían un post aparte.

    Puedes encontrar todo tipo de películas, antiguas como Blade Runner, estrenos como Piratas del Caribe 4 o A todo gas 5 y películas en formato Blu-Ray .

    Es totalmente legal y están establecidas con todas las licencias que se necesitan para poder abrir un negocio. Si viera esto Alejandro Sanz se pegaría un tiro en la cabeza.

    Ahora estoy aprovechando para ver películas que me habían recomendado desde hace muchísimo tiempo. En España no soy socio de ningún videoclub y lo de descargar por el Ares como que no es de mi agrado: el 90% de las veces te encuentras con calidades penosas grabadas directamente en la sala de cine o con películas para adultos. Aquí la carátula en color, el dvd serigrafiado y la excelente calidad de sonido e imagen las convierten en falsificaciones que en poco se diferencian de los filmes originales. El precio por supuesto es una maravilla, 80 céntimos de euro por película. ¡Viva el pirateo con clase!

    DieQuito

  • Puesta a punto en el glaciar del Cotopaxi (día 48)

    COTOPAXI

    SERAC

    ZORRO

    PIOLET

    ¿Puesta a punto para qué? Os preguntaréis. Desde que estoy en Ecuador mi aclimatación se ha completado metro a metro, paso a paso. Evolucionando desde picos relativamente sencillos hasta montañas con tramos más complicados. Hoy ha sido un día crucial y necesario para preparar mi ataque a la cima la semana próxima a este gran volcán de casi 6000 metros de altura, el Cotopaxi.

    Esa cumbre que veis en la imagen 4, tan cerca que parece que puedas estirar un dedo furtivo y llevarte un pedazo de merengue, está como a 7 horas de caminata por glaciar desde el refugio José Ribas. Esta cabaña es un austero «hotel» anclado a 4810 metros en el que apenas se descansa por la sensación de asfixia que invade a los andinistas cuando están a punto de coger el sueño. Para tratar de cometer pocos errores en esa ascensión nocturna era necesario coger práctica con los crampones, con el manejo del piolet y el arnés. Venir hasta el Cotopaxi por segunda vez pero equipados en esta ocasión con todo el completo de alta montaña era imprescindible para subir con un mínimo de seguridad.

    Hasta 5000 metros hemos llegado (imagen 1) y la falta de oxígeno sigue sin darme sustos. Todos los compañeros de Nuevos Horizontes me dicen que esté tranquilo porque con 5 ascensiones por encima de 4500 metros en las últimas 4 semanas estoy ya a tope de glóbulos rojos. Ya os lo contaré dentro de 7 días si es que la climatología está de nuestro lado.

    En la bajada, un poco más abajo del refugio, divisamos a tres zorros que se acercaban hacía nuestra posición en busca de algo de comida (imagen 3). Es lógico que anden desesperados porque a la altura en la que se encontraban no había ni hierbajos.

    Y me despido hablando sobre esas formaciones de hielo que podéis observar en la imagen 2. Queríamos alcanzarlas pero se nos estaba haciendo muy tarde y la nieve estaba volviéndose una sopa sin sustancia que iba a convertir el regreso en un suplicio. Parecían estar ahí al lado, a unos 200 metros, pero nos hubiera llevado como una media hora llegar hasta su posición. Espero no solo alcanzarlas sino sobrepasarlas en una semana.

    DieQuito

  • El cráter del Quilotoa (día 47)

    CRATER LAGO

    ARCO IRIS

    LAGO VOLCAN

    QUILOTOA

    He visto muchas cosas impresionantes en este país: los Ilinizas bañados por los últimos rayos de la tarde, la frondosa selva amazónica, el Tungurahua en plena erupción volcánica…pero el cráter del Quilotoa y, en concreto su laguna, me ha dejado sin palabras…De las sensaciones para recordar durante el resto de tu vida, solo al nivel de le Grotte de Cabrespine en el sur de Francia, Praga de noche, las ballenas en el Estrecho de Gibraltar o las azules marismas de Punta Cana.

    Un enorme agujero que parece propio de algún impacto de asteroide se eleva hasta los 4050 metros de altitud. Allí, en ese balcón natural, te sientes deslumbrado por el brillo de la laguna circular de aguas turquesas que se balancea en el fondo del extinto volcán.
    Todavía no se ha catalogado el alcance de su profundidad y en sus caldos sulfurosos con alto grado de salinidad no hay vida acuática.

    Descender hasta la orilla te lleva como una media hora, el sendero es arenoso y ardiente. En esta antena parabólica de roca se concentra el calor con furia y el salvaje viento que nos molestaba en el borde del cráter desaparece. La subida, debido a las pronunciadas pendientes, es un tedio que puedes ahorrarte si contratas a un burro como taxi a razón de 8 dólares por persona. A mi me dan mucha pena esos animales así que tiré de piernas y en menos de 1 hora ya estaba divisando la vista que tanto me había fascinado horas antes.

    Ya de camino a casa, gracias a una cómplice llovizna, pudimos observas un increíble arco iris que se formó por debajo de nuestra vertical. Estacionamos el vehículo y contemplamos atónitos como esta maravilla cromática se había posado en el fondo del valle. Quizás sin saberlo hayamos cumplido uno de los grandes mitos de los fenómenos atmosféricos…pasar por debajo de ese elemento arquitectónico producto de una ilusión óptica.

    DieQuito